Usted está aquí

Resumen

Los problemas asociados con el envejecimiento cutáneo se reflejan de diferentes maneras. Además de los cambios estéticos, es posible que hayas observado la aparición de lesiones más o menos benignas, o que sientas alguna molestia.

Los signos del envejecimiento cutáneo

Todos somos capaces de reconocer los signos de la edad en el rostro sin conocer el origen de estos cambios, fijándonos en la forma, textura y color.

Las arrugas son la principal característica del envejecimiento cutáneo. Aparecen principalmente en las zonas de expresión del rostro. Por eso se las conoce como "líneas de expresión". Son causadas por la contracción repetida de los músculos situados:

  • En la frente (arrugas del ceño, la frente arrugada)
  • Alrededor de la boca (código de barras, arrugas peribucales)
  • Cerca de los ojos (patas de gallo)

Las arrugas que surgen en las zonas menos usuales ​​como las mejillas son a menudo debidas al entorno, sobre todo con la exposición prolongada y repetida a los rayos ultravioletas.

Las manchas oscuras o de edad aparecen en la cara, cuello, escote, brazos... Esta concentración de melanina, molécula que pigmenta la piel, aparece sobre todo después de exposiciones prolongadas al sol sin protección.

La flacidez de la piel se produce cuando las células de la piel producen menos colágeno y elastina, moléculas que aseguran la firmeza y elasticidad de la piel.

Las bolsas de los ojos se deben a la mala circulación sanguínea y linfática o al desplazamiento de la grasa sub-orbital al párpado inferior.

Las ojeras son el resultado de la mala circulación sanguínea debajo del ojo.

La deshidratación se manifiesta con una piel seca, más tensa, y que tiende a estar tirante. Este fenómeno es debido a una disminución de la eficacia de la película hidrolipídica de la piel que ya no es capaz de mantener un nivel de hidratación suficiente en el organismo.

Descubre también:

 
Adopta un nuevo estilo de vida

Adopta un nuevo estilo de vida