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Resumen

No es casualidad que cada vez más clínicas prestigiosas de todo el mundo ofrecen para sus tratamientos rejuvenecedores una alimentación sana, variada y equilibrada. Hoy se sabe que la alimentación tiene un papel clave en la calidad de la piel, la flexibilidad, la firmeza y ​​la resistencia a los signos de edad. Corre la voz: ¡la fuente de la juventud está en el plato!

Una acción a dos niveles

¿Qué alimentos causan el envejecimiento cutáneo? La respuesta está en dos procesos químicos llamados el estrés oxidativo y la glicación.

El estrés oxidativo se produce cuando los radicales libres producidos por determinados alimentos atacan las células sanas del organismo. Después puede provocar una disminución de colágeno, elastina y ácido hialurónico producidos en la dermis que provoca la formación de arrugas. Las células cutáneas se deterioran y mueren más rápidamente sin ser renovadas tan pronto como deberían. Resultado: las manchas de edad están a punto de aparecer.

La glicación es una reacción química compleja favorecida por una dieta alta en azúcares y proteínas que provoca la pérdida de la flexibilidad, la flacidez de la piel y la formación de arrugas.

Alimentos a evitar

Para mantener el cuerpo en plena forma y una piel radiante de salud, intenta evitar los alimentos que causan el estrés oxidativo y la glicación. Este es el caso de las carnes rojas y embutidos, que se pueden sustituir por carne blanca y huevos para un aporte de proteínas "buenas". También evita los productos elaborados con harina blanca (pan, galletas, pasta) y elige alimentos hechos con cereales enteros, que te saciarán incluso más tiempo. Huye de todos los azúcares añadidos que se esconden principalmente en bebidas y comidas preparadas (zumos, postres, pasteles). Otros alimentos prohibidos: embutidos y subproductos que pueden favorecer el desarrollo de espinillas.

Por último, recuerda: ¡la comida industrial está llena de azúcar, sal, aditivos y conservantes que no hacen ningún bien a tu piel! Si te sientes un poco perdida al hacer tus compras, es simple: elige los alimentos menos procesados. Sabemos, por ejemplo, que un yogur natural con miel es mucho mejor que un yogur industrial con ¡más azúcar que fruta!

¡Arriba los antioxidantes!

El cuerpo generalmente no produce suficientes antioxidantes para combatir los radicales libres, moléculas que atacan el ADN de las células, sobre todo las de la piel que luego envejece prematuramente. Por lo tanto, se los debemos proporcionar a través de ciertos alimentos.

Con frutas y verduras seguro que no cometes ningún fallo: están llenos. Los que contienen vitamina C y carotenoides son los mejores amigos del tono de piel y los peores enemigos de los radicales libres. Reconocerlos no es complicado, ¡elige los más coloridos! Perejil, pimientos rojos y verdes, brócoli, rábano, zanahoria, kiwi, naranja, limón, coliflor, mango, mandarina, grosella, frambuesas... ¡para batidos y ensaladas!

Otro consejo: varía tus ensaladas con la incorporación de leguminosas que son ricas en zinc (lentejas, garbanzos, alubias...) y usa aderezos con aceites vegetales (girasol, semilla de uva, canola, oliva, cacahuete) por su contenido en vitamina E: te regalarás auténticas "bombas" anti-radicales.

¿Hambre a las 16h? Un chocolate caliente y un puñado de nueces, avellanas y almendras aliviarán tu estómago hasta la cena mientras que te beneficias de flavonoides y magnesio con propiedades antioxidantes.

Varía el contenido de tu plato

Los antioxidantes no son los únicos alimentos para mantener la piel firme y flexible. Los famosos ácidos grasos poliinsaturados no se deben dejar de lado ya que entran en la composición de las membranas celulares, refuerzan la capa lipídica de la piel y favorecen una buena hidratación. Se encuentran en grandes cantidades en los pescados azules (salmón, caballa...), así como en mariscos, algas, nueces y diversos aceites (de colza, soja, semillas de lino, nueces, girasol, maíz y pipas de uva ).

Frutas, verduras, cereales, nueces, huevos, pescado azul, carne blanca... come de todo en pequeñas cantidades para asegurar un aporte equilibrado y suficiente de vitaminas, minerales y antioxidantes. ¡A tu plato!

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