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Resumen

Alrededor del ojo, la piel es muy fina y muy frágil. ¿Por qué esa fragilidad? Debido a que sólo una fina piel posibilita una actividad muscular importante. ¡Los párpados efectúan 10.000 parpadeos en un día!

Otra característica es que el contorno de los ojos contiene sólo una pequeña cantidad de colágeno, elastina y lípidos, todos los cuales suelen proporcionar resistencia y ​​elasticidad a la piel.

Por todas estas razones, la zona alrededor del ojo es sensible al envejecimiento y se daña más rápidamente.

Debilitamiento y hundimiento

Con los años, la piel alrededor de los ojos se fatiga, las fibras se sueltan cada vez más. La circulación sanguínea y linfática se ralentiza. En el organismo, la sangre transporta nutrientes y oxígeno, mientras que la linfa recoge los deshechos. Si la actividad de estos dos sistemas disminuye, puede causar una retención de agua y por lo tanto un hinchazón debajo de los ojos. Por esta razón es muy recomendable dar toquecitos suaves regularmente en la zona debajo de los ojos cuando se aplica crema. Este ligero masaje activa la circulación linfática y sanguínea, lo que descongestiona la zona y desinfla el párpado inferior.

Otra causa de la formación de bolsas: el deslizamiento hacia el párpado inferior de la grasa que permite que el ojo gire fácilmente en su órbita.

Por último, los músculos alrededor de los ojos a veces se desarrollan de manera importante, como por ejemplo, en algunas personas con miopía que no se ha corregido o se ha corregido mal.

La herencia y el estilo de vida

El primer elemento responsable de la aparición de bolsas bajo los ojos es el perfil genético: no todos somos iguales frente a este fenómeno. A la herencia se añaden algunos factores ambientales, como la fatiga, el estrés, el abuso de alcohol o de tabaco que, mediante sus efectos nefastos sobre la circulación sanguínea y linfática, también son responsables de la formación de bolsas.

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