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Resumen

Seguro que has notado que después de una mala noche sin dormir: el aspecto del rostro cambia. Ojeras, ojos hinchados, piel arrugada... Si después de un par de noches sin dormir se acentua el aspecto "cansado", la falta de sueño a largo plazo expone a las mujeres a un envejecimiento cutáneo prematuro.

El papel de las hormonas

Cuándo hay falta de sueño, los ritmos biológicos se desequilibran:

  • La síntesis de la melatonina, la hormona que regula el ritmo del sueño/ insomnio se altera, lo que trastorna todos los procesos regenerativos relacionados con el sueño.
  • El cuerpo aumenta la producción de cortisol, la "hormona del estrés", que conduce a una disminución en la producción de colágeno, uno de los componentes principales de la piel. Al perder flexibilidad y firmeza, la piel envejece prematuramente.
  • Por último, hay una disminución en la producción de la hormona del crecimiento, crucial para la regeneración de la piel. Ya que contribuye a la recuperación y densidad de la piel. Esta función es aún más importante para contrarrestar el proceso de envejecimiento de la piel, porque con la edad, la piel pierde densidad.

Las consecuencias de la falta del sueño:

Rostro cansado, tono apagado, ojos hinchados y ojeras son los signos que delatan a corto plazo una noche de insomnio. Sin embargo, los efectos a medio y a largo plazo de la falta de sueño o de mala calidad de sueño son igualmente visibles, lo que resulta en:

  • Una piel más frágil y arrugada precozmente por estar deshidratada
  • Un tono apagado y ojeras más pronunciadas debido a la disminución de la microcirculación
  • La piel se vuelve más fina y frágil debido a la ralentización de la renovación cutánea
  • Una pérdida de densidad y un aumento de flacidez en la piel, debido a la disminución de la síntesis de colágeno

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