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La opinión del experto:

"Durante un ciclo normal de sueño, las células de la piel se renuevan, y las toxinas se eliminan. Mientras dormimos se produce la regulación de la síntesis de colágeno; es una sustancia que proporciona firmeza y densidad a la piel. Noches demasiado cortas o de mala calidad perturbarán el proceso de regeneración cutáneo.

Si algunas noches cortas acentúan el aspecto "cansado", a largo plazo la falta de sueño expone a las mujeres a un envejecimiento cutáneo prematuro".

El sueño, el momento de regeneración de la piel:

Por la noche, mientras descansas, tu piel está menos expuesta a las agresiones externas. Es cuando aprovecha esta tranquilidad para poner en marcha un proceso de regeneración. Mientras duermes:

  • Transpiras más, pero esta humedad no se evapora tan rápido como durante el día y esto contribuye a hidratar bien la piel.
  • Tus células se renuevan mucho más rápido. El pico de la multiplicación de las células cutáneas es alrededor de la 1 de la mañana.
  • La microcirculación incrementa, sobre todo entre las 23h y las 4 de la mañana. Las células cutáneas reciben más oxigeno y nutrientes, lo que les permite actuar con su potencial máximo. El tono de piel es el más beneficiado por esta actividad, cuando duermes bien, está mucho más luminoso.
  • La producción de colágeno y elastina, responsables de la firmeza de la piel, aumenta gracias a los picos de la hormona de crecimiento secretadas durante la noche.
  • El deterioro de las proteínas se ve disminuida, lo que contribuye con la mejora de la cohesión de las células.

Por todas estas razones, es importante asegurarse de que se recibe la cantidad correcta de sueño tan a menudo como sea posible: es sólo en estas condiciones que puedes darle a tu piel los medios para permanecer en buen estado de salud y en su máxima belleza.

La piel y el envejecimiento cutáneo:

Los efectos de la falta de sueño en la piel y su envejecimiento son:

  • Una reducción en la microcirculación, que tiene un impacto en el tono y en las ojeras.
  • Un aumento del deterioro de proteínas que favorece la aparición de arrugas
  • Una reducción de producción de melatonina, la hormona del sueño que ayuda a luchar contra radicales libres, moléculas que atacan las células del ADN, especialmente las células cutáneas que son la causa del envejecimiento prematuro.
  • Un aumento en el nivel de cortisol, la hormona del estrés, que cuando se produce en cantidades excesivas, acelera el envejecimiento de los tejidos estructurales del cuerpo y la piel, en particular el colágeno.
  • Deshidratación, que lleva a piel frágil y ayuda a la aparición prematura de arrugas.
  • Una reducción de producción de colágeno, que causa pérdidas de densidad y firmeza
  • Una reducción de la renovación cutánea, que lleva al afinamiento de la piel.