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La opinión del experto:

"Con los años, nuestra piel se vuelve más seca, más arrugada, pierde elasticidad y pueden aparecer manchas oscuras... Este proceso de envejecimiento cutáneo se acelera en gran medida por el sol. La exposición a los rayos UV prolongada, sobre todo si se repite en el tiempo daña y transforma la piel. Esto se llama fotoenvejecimiento o dermatoheliosis ".

La acción del sol en la piel:

Aunque el sol actúa de forma positiva en el cuerpo, por su papel en la producción de la vitamina D, los rayos UV que emite dañan mucho. Hay diferentes tipos de rayos UV que se distinguen por su longitud de onda y energía que contienen:

  • Los UVB llegan a la capa de la epidermis donde estimulan los melanocitos y causan la síntesis de melanina y el bronceado. Pero estos rayos energéticos también dañan. Broncean pero también queman.
  • Los UVA llegan a la dermis: están al principio de la producción de los radicales libres. Aparte de cáncer de piel, también son responsables del envejecimiento prematuro de la piel.

El impacto del sol en el envejecimiento cutáneo:

Porque los rayos UV atacan el corazón de las células:

  • Resecan la piel
  • Reducen la producción de colágeno y elastina: aparecen las arrugas, la piel pierde su elasticidad y firmeza
  • Causan la aparición de manchas

¿Lo sabías?

A menudo pensamos que la exposición voluntaria al sol es la más peligrosa para nuestra piel. Sin embargo, la exposición pasiva sin intención de tomar el sol (actividades al aire libre), también se desaconseja. Se van sumando los daños causados por los rayos UVB y UVA, y:

  • Los rayos UVA están presentes en la atmósfera, durante todo el año, y representan el 95% de los rayos UV
  • Están activos en tiempo nublado o soleado
  • Pasan a través de vidrio (ventana del coche, ventanas)