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Resumen

Recuerdas con nostalgia: durante tus primeros treinta años, la piel de tu rostro era flexible, estaba bien hidratada y tensa. Tenías un tono luminoso y cuando no dormías suficiente los signos de cansancio se desvanecían rápidamente (una noche de descanso, una dieta equilibrada, y ya está).

Desde entonces, ya no es la misma historia. Con los años, el envejecimiento acarrea muchos cambios en estructura de la piel su organización y su capacidad de renovar sus células. Estos cambios, inicialmente invisibles, terminan por salir, especialmente alrededor de los ojos, donde los signos de envejecimiento aparecen y se asientan de forma permanente.

Distinguir entre ojera y bolsa

Debajo de los ojos, entre el párpado inferior y la parte superior de los pómulos, la piel puede oscurecerse y convertirse en ojeras. No se debe confundir con las bolsas, que corresponden a una hinchazón del párpado inferior.

Estos signos del paso del tiempo no afectan a todo el mundo, ya que su aparición está ligada principalmente a la herencia. Algunas personas, sin importar su edad, ¡nunca presentarán bolsas debajo de los ojos!

Sin embargo, más allá de la genética, otros factores favorecen la aparición de bolsas. Y aquí es precisamente donde es posible actuar.

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