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Resumen

Para entender el proceso de flacidez de la piel, debemos volver a la estructura de este órgano: la piel está compuesta de células que se bañan en una "matriz extracelular", una especie de colchón que se mantiene tenso mientras que sus componentes son suficientes y sólidos.

Colágeno y elastina

Esta matriz contiene sobre todo:

  • Fibras de colágeno: Fabricadas por fibroblastos, forman una red densa y son responsables de la resistencia de la piel a las fuerzas que estiran y tensan.
  • Fibras de elastina: También producidas por los fibroblastos y asociadas en una red, le dan a la piel su elasticidad además de su resistencia a la tensión.

Durante años, las fibras de colágeno y la elastina se renuevan constantemente y son de buena calidad, lo que les permite desempeñar su papel sin dificultad. Pero con el tiempo, se vuelven frágiles y su síntesis disminuye. La red de fibras es entonces menos sólida y menos densa. La piel, menos firme, termina por aflojarse y el rostro se vuelve flácido.

Factores asociados a la flacidez de la piel

El fenómeno natural de disminución de fibras de colágeno y elastina se acentúa por los factores ambientales:

  • El aumento de peso excesivo y rápido
  • Las distensiones repetidas de la piel
  • La gravedad
  • El tabaco que favorece la producción de radicales libres que resultan en alteraciones en las fibras de colágeno y la elastina

Al actuar sobre ciertos factores, se puede retrasar la flacidez de la piel.

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