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Resumen

La toxina botulínica es una molécula segregada de forma natural por la bacteria Clostridium botulinum, tóxico para el sistema nervioso. Es capaz de bloquear la comunicación entre las fibras nerviosas y las fibras musculares, lo que paraliza los músculos.

Si se utiliza en dosis infinitesimales, puede ser utilizada con fines terapéuticos y estéticos. Este es el caso de los productos comercializados, fabricados a partir de formas atenuadas y purificadas de toxina botulínica.

Los Estados Unidos han autorizado su uso para el tratamiento de la arrugas del entrecejo en 2002. Francia dió su autorización al año siguiente para la misma indicación. Después, la toxina botulínica se ha convertido en la "estrella" de los tratamientos estéticos.

Relajar el músculo

La toxina botulínica se inyecta localmente en la arruga del entrecejo, la frente y las patas de gallo para paralizar temporalmente la acción de los músculos. Esto reduce o elimina estas arrugas de expresión que le dan aspecto severo y envejecido al rostro. La acción de la toxina botulínica dura entre 4 y 6 meses, después de los cuales es posible renovar las inyecciones.

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