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Resumen

El sol daña la piel a través de sus rayos ultravioleta. Provoca cambios en el color o el aspecto: la piel puede volverse roja o bronceada, áspera o descamarse en algunas zonas. Los rayos ultravioleta causan la formación de manchas o lesiones.

Cuando se habla de los peligros del sol, se piensa inmediatamente en el riesgo de desarrollar lesiones cutáneas cancerígenas. Sin embargo, mucho antes de esta etapa, existen diversas modificaciones cutáneas posibles. Estas modificaciones son independientes del proceso natural de envejecimiento cutáneo, aunque su aspecto pueda ser idéntico. Las manchas solares únicamente aparecen por las horas acumuladas de exposición y no protegidas a los rayos ultravioleta.

Las agresiones de los rayos ultravioleta

Recibidos en dosis altas, los rayos ultravioleta, o UV, pueden ser responsables de varios fenómenos:

  • Son responsables de marcas como pecas, lunares, lesiones planas y ásperas al tacto (queratosis) o manchas de la edad;
  • A veces causan alergias;
  • Aceleran el envejecimiento cutáneo, de manera irreversible. Las arrugas prematuras se pueden formar en algunos casos;
  • Aumenta el riesgo de los cánceres llamados "foto-inducidos", tales como el carcinoma cutáneo (80% de los casos), el melanoma (el 15-20% de los casos).

Sensibilidades variadas

No todos somos iguales ante el sol. El perfil genético de cada uno determina las sensibilidades personales. Por lo tanto, la piel con color se adapta mejor a los rayos ultravioleta que la piel blanca en los entornos de calor y humedad.

Al nacer, cada uno de nosotros cae en uno de los seis fenotipos del género humano hasta el final de sus días. La clasificación a continuación refleja el color de la piel, cabello y ojos.

  • 0 = albinos, El cuerpo no fabrica melanina, el pigmento protector que le da color a la piel y el cabello.
  • 1 = pelirojo. Se quema con el sol pero no se broncea. Fabrica demasiado poca melanina.
  • 2 = rubias con ojos azules. Se quema con el sol y luego se broncea ligeramente.
  • 3 = castaño. Se quema y se broncea.
  • 4 = morena. Se broncea sin quemarse.
  • 5 = mediterráneo, mestizo. Se broncea sin quemarse.
  • 6 = negro. Se broncea sin quemarse.

El paso del tiempo cambia el color de tu piel, sea cual sea. Incluso si tienes una piel mate u oscura que se broncea con facilidad, no te escaparás de las manchas de sol si te expones sin protección.

No hay temporada para protegerse

Para disfrutar del sol sin peligro:

  • Aplica la protección solar adecuada, con índices de protección altos
  • Evita la exposición entre 11 a.m. y 04:00 p.m.
  • Vuelve a aplicar la crema cada dos horas
  • Protegete durante todo el año

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