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Resumen

La piel muy seca es incómoda. Tensa, fina y frágil, carece de agua y se reconoce por:

  • Su tacto áspero
  • Su falta de flexibilidad y suavidad
  • La tirantez y picores que causa
  • Las zonas de irritación y el enrojecimiento que presenta

¿Cuáles son las causas de la sequedad cutánea?

Los lípidos, que están implicados en mantener una buena hidratación y protección de la piel, no son suficientes en la superficie de las pieles muy secas, que no tienen o han perdido su capacidad para retener agua. Esta alteración de la función de barrera vuelve a las pieles muy secas vulnerables y, por tanto, más sensibles a las agresiones externas (bacterias, contaminación...).

Si tienes la piel muy seca puede ser:

  • Por la respuesta a una agresión externa continua u ocasional, pero muy intensa. Puede ser química (uso de productos que resecan o detergentes) o climática (frío o sequedad ambiental extrema).
  • Un signo de enfermedad dermatológica, como la dermatitis atópica o ictiosis, que se caracteriza por una piel que está muy seca en todo momento y en muchas zonas del cuerpo. En este caso, es esencial que consulte a un dermatólogo.

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